¿Qué es el perdón y por qué es importante?

  • El perdón es una emoción liberadora.
  • Debo perdonarme y perdonar a los demás. Si he cometido errores intentar repararlos.
  • Al perdonarme y perdonar me reencuentro con el Amor que me permite construir.

El Perdón es uno de los sentimientos más liberadores. Cuando hablamos de trabajar conscientemente nuestras emociones, el perdón es aquel sentimiento que nos devuelve la paz, la tranquilidad.

Es el gran liberador. Nos hace libres de todo sentimiento que pueda corroer el alma.

Pero, ¿qué significa trabajar conscientemente el perdón? Trabajar el perdón tiene múltiples facetas o caras.

La primera es perdonarme por aquellas cosas que dije, hice, dejé de hacer y debí hacer y que provocaron sufrimiento a otros. Es también perdonarme si me provoqué dolor a mí mismo, con una acción que haya cometido en ese momento.

Es perdonarme por esos sentimientos que tuve alguna vez de rencor, bronca, enojo, ira, frustración, envidia o por la emoción que fuere.

Perdonarme no es darme una suave palmadita en la espalda y decirme: “Bueno no fue nada, ya pasó, ya está”.  No es algo superficial que me permita justificarme rápidamente de aquellas acciones que trajeron consecuencias no deseadas.

Es entender, finalmente, que somos seres humanos y que como todos venimos a aprender y a recordar quiénes somos. Que no somos perfectos pero si perfectibles y que, como otras experiencias, el error es, muchas veces, nuestro aprendizaje hacia nuestro Yo más profundo.

Cuando logro comprender qué me pasó, qué me movilizo a hacer o decir lo que hice o dije, viene el otro paso: INTENTAR REPARAR.

Tratar de buscar la reparación va más allá de pedir perdón a aquellos a quienes hemos lastimado, o a quienes involuntariamente arrastramos con nuestras decisiones, sino que es plantearnos de corazón qué es lo que podemos hacer para compensar eso que hicimos.

Cada uno analizará el caso pertinentemente porque puede que muchas veces la persona damnificada ya no esté cerca de nosotros o ya no se pueda hacer nada. Aun así es válido ver la posibilidad de intentarlo.

Entender que nos equivocamos y poder soltar ese sentimiento es el primer paso para dar el segundo paso: el perdonar a los demás.

¿Qué significa perdonar a los otros? En algunas ocasiones ya no tenemos vínculo, pero en otras sí. Como sea en nuestro interior, es soltar las emociones que ese dolor nos provoca y seguir, entendiendo que al no perdonar el único que no avanza es uno mismo.

Si existiese la posibilidad de preguntarle a ese otro involucrado que me aclare alguna duda, pudiéndome pedir perdón si así lo sintiera, sería una buena manera de ponerle un broche al tema, siendo uno mismo el facilitador de ese soltar mutuo.

Pero si ese encuentro no fuese factible por el motivo que sea, es mi decisión dejar eso en el pasado y seguir. Yo tengo el poder de decidir qué hacer con mis emociones.

El perdón es un sentimiento profundo que nos permite dejar atrás conscientemente y responsablemente aquello que no impide fluir y seguir en la vida.

Cuando nos toca perdonar a otros, una opción es contarnos que de la misma manera que nos equivocamos nosotros, también otros se equivocan, y que todos hacemos lo que podemos acorde a nuestras competencias del momento.

Una pregunta recurrente es si debo perdonar y seguir con el vínculo, eso dependerá de nosotros. Muchas veces el amor y el perdón no están en tela de juicio, pero sí lo está la relación. Es una decisión estrictamente personal.

Perdono a esta persona de corazón pero, si no es una relación sana, será correcto que cada uno siga por su lado para no arriesgar que  esos errores se repitan en el futuro. Por lo general, eso pasa cuando las diferencias de pensar, de sentir y accionar son muy grandes.

El perdón quita esa carga pesada que uno lleva en los hombros y en el corazón para caminar y avanzar más liviano.

Es el primer paso para sentir amor, y el amor es el principio para construir una vida con propósito.

Cuando perdonamos, una parte de nosotros deja de juzgar, mientras que otra parte acepta el hecho tal cual fue, aún cuando decidamos ya no compartir más nuestras vidas con esa o esas personas.

Por eso decimos:

El perdón es una emoción liberadora.

Debo perdonarme y perdonar a los demás. Si he cometido errores intentar reparar.

Al perdonarme y perdonar me reencuentro con el Amor que me permite construir una vida con propósito.